Descubre cómo ahorrar dinero en la reparación de tu móvil

En la actualidad, los móviles se han convertido en una herramienta de vital importancia para el día a día de las personas. Todo ello provoca que estén sometidos a averías por su exceso de utilización y que en caso de tales incidencias, los usuarios busquen repararlo en el menor tiempo posible y por costes rentable.

¿A qué averías están sometidos los teléfonos móviles?

Al igual que ocurre con otros dispositivos como los ordenadores, las videoconsolas o las tablets, cuanto más utilizamos un teléfono móvil, mayor riesgo hay de que se produzca una avería. A pesar de que los teléfonos actuales cuentan con sistemas operativos y diseños óptimos para evitar el mayor número de incidencias, existen problemas a los que el servicio técnico ha de hacer frente con bastante asiduidad. Algunas de estas incidencias son estas averías:.

•   Rotura de pantalla
•   Problemas con el conector de carga de batería
•   Sustitución de la batería
•   Rotura de auricular
•   Rotura de altavoz y cámaras
•   Pérdida de conectividad Wifi, cobertura y uso de datos
•   Dificultades en el encendido y apagado del dispositivo
•   Daños por mojado y derrame de líquidos

De entre todas estas averías hay algunas que son de mayor facilidad a la hora de reparar. Sin embargo, para todas ellas se requiere un servicio profesional, con unas herramientas específicas que permitan la correcta puesta en marcha del dispositivo. De lo contrario, el intentar una reparación por cuenta propia podría provocar mayores daños al móvil.

Por otro lado, sí que se recomienda al cliente que adopte medidas de prevención en cada caso, como el uso de fundas o carcasas para proteger la pantalla, o que se lleve a cabo un correcto mantenimiento del dispositivo, eliminando material innecesario para poder optimizar sus funciones.

¿Dónde reparar un móvil en Barcelona?

A la hora de reparar un teléfono móvil lo primero que hemos de hacer es consultar el estado de garantía del producto. Cabe decir que la reparación gratuita solo cubre aquellos daños provocados por un defecto de fábrica durante un periodo establecido, el cual suele ser de uno a dos años. De este modo, en ningún caso quedarán cubiertos aquellos incidentes que son derivados de un mal uso del dispositivo por parte del usuario, como caídas, golpes, ralladuras o derrame de líquidos, entre otros muchos.

En caso de que la garantía oficial no pueda cubrir los daños, lo más recomendable para el cliente es consultar otras opciones del soporte técnico externo, donde pueda encontrar, a parte de un trato más personalizado y cercano, precios más bajos con periodos más cortos de entrega y devolución, como es el caso de Europa 3G, en Barcelona.

Como ocurre en otros sectores, es importante realizar una labor de comparación de precios. Para la contratación de luz se pueden consultar enlaces web que permiten ofrecer servicios al mejor precio para cada cliente. Lo mismo ocurre con la reparación de teléfonos móviles, para la que Europa 3G siempre es una alternativa a la hora de ahorrar dinero en la solución de incidencias.

¿Cuánto cuesta reparar un teléfono en Barcelona?

Como es lógico, no existe un precio cerrado de reparación de móviles, sino que existen varios factores que pueden condicionar de forma directa el coste de reparación. Lo primero que debemos tener en cuenta es el modelo, pues los más actuales, normalmente, implicarán un precio más alto de reparación que aquellos que llevan durante más tiempo en el mercado.

Por otro lado, el tipo de avería sufrida también condiciona el precio. De esta manera, no costará lo mismo reparar una pantalla que la reparación de la placa base.

Sin embargo, se puede hacer una estimación general de lo que cuesta aproximadamente reparar cada una de las averías más comunes en los teléfonos móviles del mercado en la siguiente tabla

Tipo de avería
Precio de reparación
Rotura de pantalla
40-250€
Sustitución de batería
30-60€
Reparación de Placa Base
30-80€
Daños por mojado
30-50€
Conector de carga
30-60€
Pérdidas de conectividad
30-50€

Redacción por: Álvaro Gómez